No trabajes en lo que te gusta, trabaja en lo que le da sentido a tu vida

Nunca he podido resumir en una o dos palabras a qué me dedico, qué clase de profesionista soy. No sé bien qué hago, tampoco cómo anunciarlo para venderlo, pero es lo único que sé hacer, y lo amo tanto, que a veces se me olvida que lo que sé hacer tiene un valor comercial, porque para mí es taaan grande, me resuelve tanto, que no podría ponerle precio.

Mi hermano, que es un bon vivant exquisito y podría dar clases sobre cómo disfrutar vivir, dice que no hay que desperdiciar ni un día trabajando en algo que no te guste. Y la verdad, es que si uno se fía de lo que publica en su Instagram o de lo que me platica de vez en cuando que es su vida, hombre… pues mi hermano trabaja en lo que más disfruta. Es bastante feliz. Se le ve contento. Pero lo conozco, y eso me hace tener prejuicios que nublan mi capacidad de asombro y mi posibilidad de creerle que es feliz. ¿Cómo podría serlo si salimos del mismo infierno?

Por otro lado tengo muchos amigos de quienes desconozco tan a fondo, o tan de primera mano, los orígenes de sus dolencias emocionales. Vaya, sé por qué tal o cual palabra les detona una emoción jodida; o por qué un defecto propio o ajeno les provoca tanta ansiedad, pero no me sé esas historias de primera mano, me las sé sólo desde su visión, y eso me permite no juzgar sus dolencias… así que cuando estas personas retratan su felicidad en Instagram, no me resulta inverosímil y pienso: qué chingón que consiguió tal o cual, que esto o lo otro le dio ese momento de felicidad.

Mis amigos, y mi hermano (y tal vez todas mis hermanas, no estoy segura) somos workaholics. Neta, pocas cosas nos ocupan tantas horas sin que nos demos cuenta como chambear. Muchos de ellos me contestarían que no es verdad, que disfrutan más ir al gym que ir a una junta, pero se les olvida que las juntas pocas veces son productivas y que ir al gym es una forma de meditar, porque ocupas el cuerpo y entonces la mente divaga… que es lo mejor que nos puede pasar a los que  nos dedicamos a alguna forma de creación.

A los músicos, a los pintores, a los ilustradores, a los escritores, lo que nos gusa es crear. Este momento exacto en que oigo las teclas en la computadora y veo como el cursor alimenta la línea en blanco que poco a poco se vuelve mi voz. Ese momento en que recibimos una reacción a lo escrito. Ese momento en que alguien nos responde, nos da su punto de vista. Cada uno es una chispa, una explosión, un foco en medio de la nada que se prende y nos llena el corazón de calidez.

 

¿Planear el calendario editorial? ¿Distribuir las notas dependiendo del reach y calcular la frecuencia? ¿Presupuestar los costos del siguiente taller? Eh… no, eso no es bonito, no me da emoción, no me llena el corazón de chispas y me entibia el alma. Pero seguro a quien tenga números en el corazón, lo hará.

Todos tenemos que fregarnos con alguna parte de la chamba. Así que más vale que al menos el 60% del tiempo que le dediques a esa chamba, sean minutos llenos de chispas.

No sólo serás más eficiente, todas esas otras horas donde no trabajas, donde estás solo ante la infinito distribuidor de historias que podrían existir en el futuro, ese abismo donde todo es posible y poco a poco empiezan a haber menos finales felices, todas esas horas donde no te quedas más que con tus monstruos, con el fantasma frío y a veces tangible de la locura, serán imposibles de soportar.

Si las horas que pasas consciente y haciendo el esfuerzo de no ser inadecuado, de ser funcional, servicial, amable, de cooperar con los demás, de entender a los demás no están llenas al menos al 60% de momentos de luz y de chispas de colores en el corazón, por favor, renuncia. No hay medicina más efectiva para la locura, que encontrarle sentido a algo, y minuto a minuto, hora tras hora, si tu chamba te da esos momentos de felicidad, al acumularse el reporte mensual, podrás ver que eres en efecto más feliz. Poquito, no te emociones, tampoco te asustes. A veces ser feliz es posible.

¿En qué chambeas? ¿Qué te gusta de tu chamba? ¿Qué no? ¿Cómo le haces para lidiar con lo que te saca de tus casillas por el trabajo?

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s