¿Navidad? ¿Qué es eso? ¿Con qué se come?

No tengo plan. No hice preparativos. Los 24 y 25 de diciembre son fechas que me pasan de largo y vivo estos días en una suerte de extrañamiento, como siendo marciano que observa a los humanos y sus rituales extraños.
No celebro Navidad hace… pfff, desde que me acuerdo. La única etapa de mi vida en que estas fechas tuvieron importancia fue mientras viví arrimoniada con La Musaraña. Su familia es muy fan de lo que sea que la gente entiende ahora por Navidad. Hago la aclaración porque yo soy hija de católicos de esos muy académicos, y me enseñaron que Navidad es una fecha menor, que lo importante es la resurrección de Jesús no su nacimiento, que by the way ni en pedo pasó en diciembre, no mamen, se hubieran muerto de frío y adiós religiones judeocristianas.
Antes de mi arrimonio pasé algunos momentos incómodos por estas fechas porque todo mundo se siente obligado a regalar, a pasarla juntos, a cenar como si nunca más fueran a hacerlo, a vestirse de colores de anuncio de Coca-Cola sin que nadie les pague por hacerlo.
La Navidad no me disgusta, nomás no la entiendo. Estas fechas para mí son como ver a todo mundo con prisa, con angustia por quedar bien con otros, mientras yo disfruto que en el super hay la comida que me gustaría comer siempre: pavo ahumado, chingos de ensalada de manzana, chocolates que no venden más que en esta época del año. Y las calles llenas hasta el 24 y vacías hasta el 5 de enero que todos los papás que no se prepararon viven angustiados por conseguir sus regalos.
Vaya, para mí son vacaciones del estrés de siempre, para ustedes son estrés, y lo celebran. Bien chistosos.
“Pero esas fechas reactivan la economía”, dijo un amigo cuando lo discutimos. Y sí, tiene razón, literalmente en diciembre, todo mundo hace su agosto (expresión que bien valdría la pena revisar… ).  Y miren, ahí sí soy muy pro reactivemos la economía, porque no manchen, cómo la descuidamos siempre. Pero incluso aunque veo a mis amigos microempresarios vender lo que no venden en el año me pregunto: ¿por qué somos tan… pendejos que no entendemos que si no gastamos con frecuencia y constancia, el dinero se detiene? ¿Qué no podríamos pasar todo el año comprando con constancia? Nop, porque nadie está contento con lo que tiene y siempre quiere más, entonces hay que inventarse festividades para gastar con ese pretexto, y las que ya existen, pos invéntate tradiciones extras, como lo de los borreguitos que traen suerte económica.
La Navidad es un fenómeno y me encanta analizarlo, pero qué bonito que no lo padezco. Sí, ya sé que ustedes dirán: pero te pierdes de lo bonito, de ver a tu familia reunida (pos reúnanse más seguido y así no será cosa de celebrar); y se come increíble (pos coman increíble todos los días, porque no saben si será el último); y los regalos siempre son padres (pos no necesitan pretexto de fecha comercial para hacerlos). “Bueno María, lo que pasa es que eres una amargada”. Y yo contestaré: ¡Gracias! Justo esa amargura me hace apreciar este fenómeno de verlos a ustedes todos angustiados en la temporada “más feliz del año”.
Acabo de salir del supermercado, compré ensalada de manzana, pasta y champiñones. Porque eso como normalmente, porque eso se me antojó, y porque compraría ensalada de manzana todos los días si la hicieran. Y el cajero me pregunta: ¿ya lista para la cena? Y yo contesté: Pos nomás que la cocine. Y me tomó 15 segundos entender que se refería a “la cena”, a la que todos están como loquitos armando, por la que tengo gatos en pensión, por la que nadie trabajará realmente toda esta semana.
Yo debí contestar: “Sí, ya listísima, aunque ya sabes, siempre falta un pendiente”, porque eso es lo que se contesta. Pero no sé decir mentiras, y menos a gente que me ve con frecuencia, como la gente del super, y a mi respuesta inicial agregué: “Oh, te refieres a la cena de Navidad. Perdón. Ya… pues bueno, tiene ventajas ser huérfana y no tener esos compromisos”. Y hasta 30 segundos después, ya que había pagado y me había salido, me di cuenta que dejé al pobre de Jorge el cajero, todo chipil porque su clienta de hace 10 años, estará sola, en Navidad… pobrecita de mi clienta por eso vive con tanto gato. JAJAJAJAJAJAJAJA…
En fin, ustedes que son cero católicos pero van a celebrar el cumpleaños del patrón del catolicismo, disfruten mucho, y por favor, tómense muchas fotos porque una cosa es que yo no le entienda y otra cosa muy diferente que no ame ver sus fotos en todos lados, todos contentos como no están todo el año.
¡Felices fiestas! Ojalá tengan días como esos, pero sin el estrés inherente, todos los cochinos días de su vida.

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