Espibia

No siempre sucede, pero con alguna frecuencia amanezco chuequita. En noviembre pasado, fue como si un resorte me envolviera el muslo derecho y no me dejara moverlo. Recientemente me está pasando en el antebrazo izquierdo.

El quiropráctico achacó el mal a que no había ido a visitarlo en dos meses. Yo creo que ya me estoy empezando a descomponer. Hay que tomar en cuenta que a mis 40, no he hecho jamás ejercicio (ni lo haré, no empiecen con sus discursos prosudor) y que por nada del mundo dejaré el café y el pan. Soy  básicamente una versión renovada pero más achacosa del Dr. Chapatín.

Como ya averiguaron, espibia es una especie de torcedura que le sucede a un caballo. El caballo en esta ocasión, fue mi compadre Juan Antonio Sempere a quien ustedes deben leer aquí o acá o acullá.

El pobre amaneció medio torcido el día que le pedí que me regalara una palabra y esta fue su ocurrencia.

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