Me dijeron que escribiera

… y ahora no puedo parar. Desde que se supo sobre los 43, he estado cambiando mis TLs en todas las redes sociales, he agregado nuevas cuentas, me he ido alejando de la Publicidad, que fue mi negocio hasta hace unos meses y me he ido acercando, sin rumbo claro laboral, a lo que ahora me mueve.

Todos los días me descubro preguntándome qué haría mi padre, qué escribiría mi padre en su columna diaria en Excélsior. ¿El diario le permitiría decir todo? ¿Mi padre querría decir todo? Si mi padre viviera tendría 76 años, y conociéndolo como lo conozco estaría bien fuerte, podría ir a marchas -aunque no era su estilo, y pelearíamos tal vez, como peleamos tanto cuando el EZLN se alzó en “armas”. ¿Cuál sería su posición? ¿De dónde me hice yo de una tan “revoltosa” si él era tan conservador?

Después de lo acontecido el sábado 15 en Ciudad Universitaria he estado triste y angustiada, como asumo que estamos todos. Y me paso leyendo a Comité Cerezo, a Revolución 3.0 (y a los periódicos, claro. Hay que leer de todo). Hoy agradecí tanto que vivamos en la época de los teléfonos inteligentes… Tanto tanto.

La foto del infiltrado el día de la quema de la puerta de Palacio Nacional hizo posible que los estudiantes lo reconocieran cuando intentó infiltrarse el domingo en CU. Y los estudiantes, a diferencia de lo que he visto muchas veces, no cayeron en la provocación, simplemente lo sacaron de la casa de estudios… Ay… Casa de Estudios. Usé la frase para no repetir el término y me acordé que la UNAM ya no puede serlo, que siempre lo ha sido muy a contra corriente.

El miércoles será mi cumpleaños. Cumpliré 38. Como digo desde que cumplí 30: Son ocho más de los que pensé vivir. Así que desde entonces, siempre los celebro. Esta vez convoqué a mis amigos al Angel de la Independencia, a las 8 pm, con velas (y chocolates, para la tristeza y el frío).

No pretendo nada más que sentarme en compañía de quienes me quieren y quiero a reflexionar, a ver a mi Ciudad en el punto más hermoso que le conozco, y a platicar sobre qué podemos hacer. ¿A qué movimiento nos sumamos para reclamar, organizada, legal, constitutivamente por el país que merecemos tener? Porque claro que merecemos un país honesto, sin violencia, de primer mundo. Una cosa es que en él también vivan los narcos, los violentos, los políticos corruptos, los vendidos, y otra que los demás tengamos que pagar por su ignorancia.

Si estás leyendo esto, si tienes oportunidad, si quieres, te invito a mi cumpleaños en el Angel. Estoy convocando gente que quiera meditar, en el sentido más pacífico del término. Sentarse a pensar en el país, en nuestro país.

La cita es el 19 de noviembre, a las 8pm, en los escalones del Angel.

Ahí nos vemos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s