Yo know I will

El misterio de la Resurección como la cuenta la Iglesia Católica siempre se me resbaló de las manos hasta que leí La última Tentación de Cristo de Nikos Kazantzakis. Detenerse para morir. Detenerse para vivir. Detenerse para respirar. Ahí está la clave. Tal vez por eso quien/loque nos haya creado inventó como método de supervivencia la respiración. No se puede inhalar sin exhalar después. Detenerse a inhalar, detenerse a exhalar.

Nunca como ahora, a mis 35 años, con harto kilómetro de terapia, muchos miligramos de medicinas, muchos golpes, muchas pérdidas me he sentido tan fuerte. Nunca. Y si hay algo que todo mundo dice de mí es que soy muy fuerte, “eres la mujer maravilla”, “es impresionante cómo has resistido”, ¿Tú eres de esas personas para las que cada día es un milagro más, ¿verdad?”


Cada tanto tiempo el cuerpo humano regenera absolutamente todas sus células. Aquellas que no son regenerables quedan por siempre y marcan la pauta de lo que somos. Lo que cambia, es nuestra percepción. Es gracias a esos cambios, a esas crisis que podemos ver al mundo diferente cada día, levantarnos, salir a la calle, lidiar con el Godinez que debemos inventar, quitarnos el uniforme, la ropa y reinventarnos para el siguiente día. 


Eso me pasó el lunes. Me descubrí de nuevo. Y al hacerlo noté que la que estaba abandonada había crecido tanto como yo y ahora éramos otras. 

Who knows how long I’ve loved you

You know I love you still

Will I wait a lonely lifetime

If you want me to, I will.


For if I ever saw you

I didn’t catch your name 

But it never really mattered

I will always feel the same.


Love you forever and forever

Love you with all my heart

Love you whenever we’re together

Love you when we’re apart.


And when at last I find you 

Your song will fill the air

Sing it loud so I can hear you

Make it easy to be near you

For the things you do endear you to me

Oh, you know, I will

I will.




Cuando mi hermana Marcela tuvo una de sus muchas crisis psicóticas, un día habló para contarme que había perdido todos sus zapatos derechos. En el delirio, dijo, había ido a repartirlos a todos los lugares que se le ocurrió. Había leído Cenicienta la noche anterior, dijo.

Hablaba en inglés, francés, hebreo y español al contarlo. Yo no atiné más que a cantarle esa canción. Nunca supe por qué. No hacía sentido.

Hoy, hace unas horas, tras ofrecerle a una amiga una salida de la sutil pesadilla que es su presente descubrí que esa canción me la he cantado a mí siempre, pero yo no estaba dispuesta a escucharla, hasta el lunes que desperté.

Para despertar, hay que detenerse y respirar. Detenerse y exhalar.

Detenerse y exhalar la piel del otro, detenerse y respirar para dejar que los abrazos, los labios, los gritos suenen. Detenerse para que los ojos del otro conecten con los tuyos y no pienses en nada más que en lo fácil que fue.

No hay que pensar en mañana, ni en ayer. Hay que detenerse a vivir.

A disfrutar el pelo de los gatos que me acarician las piernas al salir de la regadera paseándose entre ellas como si fueran puentes colgantes. Detenerse a saborear cada golpe, cada sopresa que nuestro platillo favorito tiene para ofrecernos. Para suspendernos en el placer, que es lo único que nos recuerda que vivir es un proceso complicado, cuyo único freno de emergencia está en cada célula que se enciende al explotar de gozo.

Detenerse. Y recordar que no importa hace cuánto que nos hayamos amado, que nos amamos aún, que podríamos esperar la vida entera, pero que siempre nos amaremos. Sólo hace falta detenerse, para reencontrar al que olvidamos ser. Y volverlo a amar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s