>Hay de oficinas móviles, a oficinas móviles

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Ahora que ando textosirviendo en una agencia de publicidá, me la paso todo el día pensando cómo venderle a un ingenuo comprador algo que sólo si necesita comprará. Pero háganle entender eso al “cliente”.

El concepto “oficinas móviles” está asociado en la mente de casi todo el consciente comprador colectivo con una BlackBerry® (Sí, hay que ponerle su errecita). La empresa vendió sus aparatejos promoviendo las ventajas que tiene para un adicto al trabajo llevar su correo, lector de documentos y contactos en un pedacito de infierno hecho con plásticos y metal.

Así, las oficinas móviles que yo imaginaba de niña como esas librerías modulares del Fonca que van de colonia en colonia (o iban)  se fueron alejando de la realidad cotidiana. Hoy móvil significa celular. Móvil significa teléfono antes que artilugio del que cuelgan campanas que se mueven al viento.

Pues no, resulta que estaba equivocadísima como si fuera Lady Gaga cantando con mariachi. Resulta que las oficinas móviles son los taxis manejados por exregenteros de la aduana del Aeropuerto de la Ciudad de México que se dedican, entre viaje y viaje, a convencer al pasajero de comprarle facturas “totalmente legales y certificadas por el licenciado, en caso de que por alguna razón, ya sabe que esas situaciones suceden, necesite comprobar ingresos y no tenga gastos”.

¿¿¿JUAT???

A ver, espérenme tantito. Me subí a un taxi porque ayer salí retarde de la oficina y estoy cansada y me quería consentir y me salen con estas fregaderas. ¿Qué digo fregaderas? Francas mamarrachadas. Cabrónhijodesu.

Mi amiga Ju, mi adorada Espiralida, es una diseñadora harto capaz que renta sus conocimientos y servicios a una compañía chiquita que le paga mal. De el sueldo que gana debe pagar un cacho a Hacienda y otro tanto al contador que la mantiene a raya. Ella, como yo, como su padre que es taxista como todos los empleados de la editorial donde trabajo pagamos impuestos. Y le pagamos a un contador. Y sí, no somos pendejos, sabemos que de ahí salen las botellas de Courvoiassier de Calderón, y las mascadas de la señora Primera Dama y los dealers del exgobernador de Puebla y finuras así. Somos honestos, pero pendejos no.

– ¿Está hablando en serio?
– Claro que sí, ¿por qué lo pregunta? A mí el licenciado me escogió para este trabajo desde que trabajábamos en aduanas. El buscaba las cosas que había para vender y nosotros las comercializábamos.
– Ya… entonces ¿robaban desde antes?
– Es que depende de cómo lo vea, porque las mercancías están ahí, incautadas.
– Y los impuestos están ahí… como las facturas, para que usted defraude al gobierno.
– Es que le digo, depende del punto de vista. Una contadora un día me dijo que lo que hacemos está mal…
– No señor, no está mal, nomás es ilegal. Ya sabe, como es ilegal vender droga, traficar humanos, prostituir niños.
– No, pero no es lo mismo. De todos modos los impuestos se los roban los políticos.
– Claro, no es lo mismo. Y usted es honesto, no como los políticos.
– Mire, al final esto es un tema de: Me interesa o No me interesa.
– Tiene razón. No me interesa.

Tomé los datos del taxi y del taxista. Hablaré en la noche a Locatel y lo reportaré. Mi amiga Ju me dijo: Gracias, repórtalo. No sabes el trabajo que le cuesta a mi papá hacer todos sus trámites y mantenerse al corriente para que estos cabrones anden ocupando el taxi para sus chanchullos.

Oficinas móviles… literalmente, las de Sullivan dirían: my ass.

6 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Moonwarden dice:

    >Parecerá cuento, pero a una amiga le intentaron vender el mismo servicio, facturas para hacienda; ¿el vendedor? el despacho contable que quiso contratar, que por una módica cantidá (1000 pesos) le agrega facturas para que "no tenga que pagar impuestos cada mes". y en efecto no tiene que pagar más que los honorarios del contable (y sin dance) y sus 1000 pesos.Mi padre debe estarse revolcando en su urna. Cómo le doy gracias a mi señor padre que a punta de … librazos me enseñó a llevar a cabo esos menesteres por mí misma

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  2. Özer dice:

    >Durante años traté de convencer a mi marido de que los mexicanos no somos genéticamente transas, pero con estos especímenes apareciendo debajo de cada piedra, empiezo a creer lo mismo. ¿Será que la gente honesta ES la mutación genética?Por otra parte, después de ver el video de Miss Gaga, doble a sencillo que aparece un mariachi completito tocando a todo guitarrón en los conciertos de Mayo acá en Mexicalpan. Y mira que me cae bien por locota. (Por lo menos el mariachiloco-que-canta-en-inglés ya tiene algo que contarle a sus hijos)Besitos muá

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  3. Doña M dice:

    >Mooni: Mi papá no me enseñó a hacerlo con mis manitas, pero me enseñó a no robar. "Robarse una uva es igual que robarse un banco". Es el mismo principio, y quien comienza a robar, no para, es como rascarse la cola.Özer: Yo no creo que seamos genéticamente tranzas. Muchos de nosotros no existiríamos… aunque confieso haberme robado 3 cosas en mi vida: una pluma, un cepillo y una prensa de café.También intenté robarme un diccionario, pero me dio muchísima culpa y lo regresé.Probablemente sí, somos tranzas genéticos. Chale.

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  4. Kishiria dice:

    >Me refería a mi padre porque él era contador, y muy derecho

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  5. Doña M dice:

    >¿Kishira es Mooni?

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  6. Kishiria dice:

    >errr si… sorry error de logins

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