>Opciones vocacionales

>Ahora que estoy repensando mi profesión y mi “quéhacer” no periodístico, me pregunto a qué me quiero dedicar. Ayer dos amigos me hicieron esa pregunta y mi respuesta inicial siempre es decir: me da lo mismo. ¿Será eso saludable?

Confieso que si no me saliera más caro el remedio que la enfermedad, adoraría ser mesera o partner en un Starbucks. José Antonio Alcaraz decía que era mi vocación oculta, que me encanta andar preguntándole a la gente: ¿qué más necesitas?

Hoy tomé café con la Moma BunBun y hablábamos de lo insatisfechos que vemos a los personajes de nuestras vidas con sus trabajos. Cómo una chamba que te gusta puede echarse a perder por la gente que rodea ese puesto y cómo te vas perdiendo en la burocracia y protocolos del trabajo y dejas de hacer lo que te gusta.

“Lo bueno es que los freelanceros como yo, podemos trabajar en lo que nos gusta”, dijo ella toda segura de sí misma. Y yo contesté: Mi problema es que a mí me gustan millones de cosas, pero que me apasionen… hay tan pocas, y la mayor parte de ellas no se consideran trabajos.

Por ejemplo, me gusta manejar, he escrito mucho al respecto, pero si me preguntan, ocúltamente me apasiona la idea de ser fantasma de carretera, como el que dicen que mató a mi tío Pelón. Y evidentemente eso ni a oficio llega.

Me encanta ser ama de casa, me vale lo que piensen las mujeres modernas de hoy sobre ese tema, pero a mí me gusta. La cosa es que me gusta ser ama de casa con gente en la casa, no esperando a que lleguen de la escuela o del trabajo. Me gusta limpiar y cocinar y arreglar siempre y cuando haya alguien en la casa. Fregados estamos.

Mi mamá tenía una tienda en la colonia Juárez: Locurarte se llamaba. Y me gustaba mucho atender la tienda y estar haciendo cosas para venderlas. Pero no tengo un local y sería raro tener un local de chunchitas para vender hechas por mí y pasarme la mitad del tiempo angustiada por que mis perros no mataran a la clientela o se atragantaran al comerse algún objeto en venta.

Tengo una frustración extraña con las matemáticas, la medicina y el dibujo. Pa que vean esas sí me apasionan, pero nací sin el chip necesario para procesarlas.

Total que mi mamá tenía razón, el problema conmigo es que no me apasiona nada. Soy blandenguita pues. Felipona (como el de Mafalda, favor de no tomar presidencialismos en ese comentario).

¿Ustedes saben qué quieren de su vida? ¿Qué les apasiona?

3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Judith Pi dice:

    >…:(yo quiero de mi vida encontrar algo que me apasione. o me guste.

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  2. >Eso de ser fantasma de carretera ha de ser la onda.No creo que no te apasione nada, siempre te has entregado mucho al proyecto en turno, ya verás que algo aparecerá pronto.

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  3. Doña M dice:

    >Jcecita pitifú: Creo que el Emperador tiene razón: sí hay cosas que nos apasionan… en el momento. Tal vez tenemos que perdonarnos no ser tan constantes.Emperador: Muchas gracias por ese comment.

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