>Restaurante "Sobrinos". O cómo disfrazar la comida sin éxito alguno.

>La primer reseña de un restaurante de este su blog, El Echar Chal.





Es sábado primero de enero del lustrosísimo y recién estrenado año 2011, así que el Marido y yo pensamos en empezar el año haciendo algo nuevo. Comer en un lugar “nuevo y diferente”. Nuestros lugares habituales son profundamente respetables y además adictivos, pero todo mundo sabe que de vez en vez hace falta salpimentar la rutina aunque sea con el único propósito de saber que esos lugares escogidos con mucho esmero se han ganado a pulso nuestra fidelidad.

Conscientes de lo peligroso que puede ser arriesgarse a lo nuevo, nos arriesgamos primero, a lo poco probable: “Vamos a las Memelas, en una de esas sí abrieron”. La probabilidad mató a las ganas y el local de las magníficas Ranas estaba cerrado.

-OK. ¿A dónde vamos? … estoy pensando ¿eh? Estoy pensando.
-Pues yo debo aclarar que me hice tres sopes en la casa, así que no tengo mucha hambre, por lo que podemos ir al lugar más carnívoro del planeta.
– OK, OK. Pero … estoy pensando ¿eh? Estoy pensando. ¿Podemos ir al Brasileño?
-Anda, vamos, ahí hay las ensaladas. A ver si está abierto.

Again, cerrado. “Estoy pensando ¿eh? Estoy pensando.
– Y ¿si nos arriesgamos a ir a la Condesa?
– ¡Ándale! Seguro todos los hipsters siguen pedos y no salieron.

Recorrimos las calles habituales de negocios en la Condechi sólo para comprobar que los restaurantes estaban cerrados y sólo había abiertos bares. Marido y yo somos abstemios… por lo que nos tomó un rato comprender que efectivamente los hipsters seguían pedos, por eso no abrieron los restaurantes pero las cantinas sí.

Pensé que podríamos ir a los Pozoles que se encuentran sobre Alvaro Obregón, de ida encontramos un restaurante llamado “Los Sobrinos”. – Mira, en una de esas, si el pozole no está abierto, pos venimos para acá. Adivinaron, el pozole estaba cerrado.

Los Sobrinos se define como un restaurante de “comida de barrio”, aunque no aclaran de cuál. Tomando en cuenta que en México la palabra “barrio” tiene connotaciones elitistas y que en esta ciudad ya no existen más que restaurantes argentinos, italianos y cafés o cantinas, asumí que sería alguna clase de fusión entre mexicano y argentino. Asumí correctamente, al menos en definición. De la ejecución…

Juro que la ortografía es importante, pero la gramática, aún más.

La foto, lamentablemente, no es mía. La tomé de Good Food in México City. Según investigué, Sobrinos tiene restaurantes hermanos llamados Primos, Tíos y demás parientes. 
Nos recibe el vallet parking que encuentra francamente confusa la manija del Cadillac CTS que esta semana Marido está probando. No lo culpo, pero tampoco es como para que se quede parado contemplándola. El maitre nos ve y prepara un par de ¿cartas? y aunque no se acerca (no sea que parezca verdaderamente amable) se nota que está esperando que nos sentemos. 

Escogemos mesa afuera pues dentro, como es costumbre, es ruidoso, hay niños llorando y padres ignorándolos. Hay una pizarra con las sugerencias del chef y mis ojitos se ilusionan con la Sopa de Huitlacoche. El mesero trae las cartas,nos pregunta si queremos algo de tomar y pedimos agua mineral y refresco de manzana. Nos cuestiona si no preferimos cerveza, tinto, blanco… ¡¡algo!! Ser abstemio es una noticia más alarmante que ser vegetariano en este país.

Revisamos las cartas mientras traen nuestros refrescos. Me llaman la atenció el Huachinango ALA talla, por obvias razones. Mi marido y yo comenzamos a imaginarnos cómo sería un huachinango con alas que hayan sido confeccionadas a la talla. Pendejadas de escritores pues. El mesero se acerca.

-¿Listos para ordenar?
– Aún no, estábamos revisando…
– Criticando…
-… la carta… Sí, criticando las faltas de ortografía. Queríamos saber qué es un huachinango ala talla.
– Ah sí… siempre encontramos errores, errores que cualquier persona comete, todos cometemos errores.

Silencio incómodo nivel 1.

– Bueno, me puede traer por favor, sopa de huitlacoche…
– Que también se puede escribir con C, ¿sabía? Eso me dice el chef.

Evidentemente me eché una cátedra al respecto mientras mi marido recordaba cómo en tiempos anteriores por un comentario la mitad de incómodo que eso ya hubiera pedido cambio de mesa y pase directo al psiquiatra para el mesero.

Mi marido pide una sopa de fideo seco y yo agrego una ensalada capresse. “Y ¿qué es el Matahambre?”, dice el Emperador. El mesero describe alguna clase de atado de cerdo relleno de jamón a lo que marido arremete: perdón, ¿es cerdo relleno de … cerdo? – Sí señor. – okaaaai…

Silencio incómodo dos.

Interrumpo: – OK, no te preocupes por el Matahambre. Un buen restaurante se juzga por cómo preparan las cosas más simples. Dígame: ¿cómo preparan la caprese?

– ¡Ah! Le va a encantar. Viene presentada en una cama de lechuga con aderezo de cilantro.
– ¿Perdón? ¿Lechuga? ¿Cilantro?
– Sí.
– Y, digo, para confirmar -pregunta Marido, ¿cómo hacen el fideo seco?
– Viene servido con aguacate, cebolla, queso y chistorr..
– ¡¿Qué?! ¿Chistorra? Nonono… traíganlo sin chistorra. Por Dios, es fideo seco.
– Y a mí la sopa de huitlacoche… con h. No mre traigan la capresse.

En menos de 5 minutos, eso sí, rápidos y amables eh, muy rápidos y amables hasta el punto del servilismo, llega la comida.

El fideo está cubierto en su totalidad por medio aguacate, tres rebanadas gordas de cebolla morada cruda, queso que a juzgar por color y textura era mozarella rallado y chicharrón trozeado. Una vez removidos los velos encontramos a la princesa de nariz gigante: el fideo era spaghetti. Sí. Spaguetti. Spaghetti rojo como de fonda, que en una fonda es delicioso, es más, cuando pides spaghetti rojo y te dan eso dices: yeah! spaghetti rojo, pero pedimos fideo seco.

Mi sopa llega y el huitlacoche está completamente masacrado y el plato lejos de oler al aromático hongo que asusta a los gringos huele a consomé de pollo y tocino. Le pregunto al mesero si esa sopa tiene algún tipo de animal muerto: – Sí, es sopa de huitlacoche con tocino y cebolla. – Ya… ¿y por qué no aclaró eso o lo escribió en el menú? Mil perdones, pero necesito que lo retiren, soy vegetariana.

Marido me voltea a ver con cara de: mi fideo es un fraude. Llamamos al capitán, nos disculpamos porque no hay pecado más grande que regresar la comida. Momento, sí lo hay: cocinar mal. Verán, el maíz donde ese huitlacoche brotó se tarda meses en crecer, el puerco de ese tocino se tardó tal vez menos, porque está retacado de hormonas, la cebolla también fue cultivada con algo de suerte por campesinos mexicanos. En cosa de un par de minutos cualquier persona los abre, pela, pica y los puede echar a perder terriblemente. La regla básica de la comida es: si hay cinco elementos, cada elemento debe estar presente en el paladar.

¿Spaghetti por fideo seco? El fideo seco no lleva más que salsa de jitomate con chipotle y se sirve como acompañante algo de crema fresca. ¿Querías hacer comida fusión? OK, entiendo la chistorra, ¿pero spaghetti? ¿Qué tal que mejor anuncian spaghetti seco con aguacate, chicharrón, queso mozarella y chistoria (porque le pusimos cuanto adorno pudiéramos para ocultar el hecho de que no podemos cocinar de manera simple y bien hecha)?

Frustrados y con pena nos salimos del lugar. Debemos reconocer que en ningún momento se opusieron a que devolviéramos los platos y no nos cobraron los tres sobros de nuestros refresos. Al menos.. Los Sobrinos está bien decorado, el servicio es bueno y rápido, pero simplemente están cocinando comida sencilla de la manera más complicada posible. Y no hay una sola cosa en la vida que sea mejor entre más compleja.

Quisimos ir al Bajío, que es uno de nuestros restaurantes favoritos. Estaba cerrado. Acabamos comiendo en el IHOP. ¿No es el colmo? Yo pedí crema poblana, un BLT sin tocino (¿Quiere que le pongamos queso suizo? Sí, muchas gracias) y café. Marido pidió una ensalada y carne con cebollas dulces.

Guillermo e Israel, los dos meseros que nos atendieron en el IHOP entendieron que mi marido quería comer la menos cantidad de “comida” para dejar espacio para los pancakes más grandes del mundo y ni siquiera tuvimos que explicárselos, simplemente lo dedujeron. No tuve que explicarles 20 veces que soy vegetariana y modificaron todo lo modificable para que yo pudiera comer lo que ellos venden.

El IHOP no pretende vender comida fresca, recién hecha, ni especialidades que griten comida gourmet o casera. Venden comida pre-empaquetada y tan sintética como sea posible. Pero cuando ponen en la carta: papas francesas, te traen papas francesas. Simple. Bien hecho.

6 Comentarios Agrega el tuyo

  1. TheCureMX dice:

    >Ahora que lo mencionas, cuando elabore cualquiera de mis "pastas", lo haré con fideo, diré que es spaguetti delgadito.O mejor aún, con fetuccini, diré que son "varios" fideos unidos :p

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  2. ROSA MA. dice:

    >Buenisimo, a mi me ha pasado varias veces y hago que me hagan la comida como debe ser, no siempre lo logro, que tengas un buen año y muchas, muchas, buenas experiencias para que luego nos las cuentes en tu muy particular estilo. Saludos afectuosos

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  3. Özer dice:

    >¡Qué gustazo de volverte a leer! Ya se le extrañaba mucho, Doña M. Oiga, y tiene madera de crítica gastronómica usté. Admito que es el morbo, pero en la sección Buena Mesa del Reforma hay una columna de crítica a restaurantes… y siempre me interesa más leerla cuando el comedero en cuestión está calificado como regular o malo. Ñaca ñaca… Acá le dejo algo que escribí hace meses (perdón por la autopropaganda) ¡Abrazos!http://palitosbolitas.blogspot.com/2010/07/notas-sobre-mis-aventuras-gastronomicas.html

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  4. >Efectivamente, ayer fui a cenar con mi esposa y un amigo, y mientras le formulábamos nuestro pedido, el mozo que nos fue asignado se alejo intempestivamente a atender a una mesa contigua con una pareja de extranjeros. A juzgar por la calidad de su servicio, este restaurante no es de barrio, sino de barriada.

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  5. Doña M dice:

    >Mil perdones por haber olvidado cuatro meses este post. Muchas gracias a todos por pasar por acá. Ciertamente, me ha intrigado esto de reseñar restaurantes. De hecho, un sitio de autos (hacedme el favor) me encargó una reseña sobre un lugar para comer inspirado en Volkswagen. En cuanto esté listo les paso el link.Y sí, los Sobrinos esos son una pus.

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  6. Anonymous dice:

    Solo a gente verdaderemente huevona se le ocurre salir a comer el día primero de enero y encima criticar a la pobre gente a la que obligan a trabajar ese día.

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