>Sin prejuicios

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Hay días confusos en la vida. Días como enredados donde uno no sabe bien ni cómo se siente. En mi casa le decíamos “el frío del esternón”, y lo avisábamos diciendo: “se me cayó un burro”. Esa sensación que en portugués le dicen “saudade” y que en la caricatura de las indígenas mexicanas se expresa como “no me hallo”.

Así como cuando a uno le da por averiguar qué es un orgasmo o qué se siente y se encuentra con mil respuestas hasta que topa con la científica, a ese “no me hallo” los terapeutas que yo he conocido, los médicos que me han visto cuando me invade, le dicen “depresión”. Aquí, en este espacio yo le he puesto Misses Joy y nos hablamos de tu.

Lo he contado acá un par de veces, pero por si quedaban dudas: a Misses Joy le declaré la guerra hace un año y centavos y hasta le puse soldados de primer batallón, pastillas incluídas y todo. Con el tiempo que las he ido tomando me ha costado trabajo distinguir sus efectos, uno da por sentadas tantas cosas…

El Epival -un antiepiléptico que trata el corto circuito que me cruza desde la cien hasta el centro de la frente y que para efectos públicos se conoce como Epilepsia- me quitó el dolor de cabeza constante, el silbidito que no sabía escuchaba de toda la vida, las pesadillas que me hacían despertar palpitando. Esa pastillita fue muy clara en quitarme cosas que me estorbaban, pero como dijo Sol, mi doc, no te ha quitado lo principal: la tristecita esa.

El Prozac, fue más difícil de percibir en sus cambios y sobre todo, más difícil de presentar ante el mundo. La gente le tiene tantos prejuicios a las soluciones, muchos más que a los problemas. Está bien que alguien esté loco, así todo mundo habla de él y se queja; pero si ese alguien hace algo por estar mejor, inmediatamente se pone en duda su juicio, y sobre todo la efectividad de esa actitud. (Por favor, está loca, no tiene remedio, nunca va a cambiar). Para colmo, la gente que más duda, suele ser de las más cercanas.

He encontrado en los foros y blogs de consumidores de ambas drogas muchos comentarios sobre cómo les ha afectado para bien o para mal. Y creo que ayuda mucho hablarlo entre nosotros, nos da confianza para no sentirnos tan señalados, o mejor aún, para que no nos importe que nos señalan.

Hoy descubrí una cosa maravillosa sobre estar medicada, pero para explicarlo tengo que contarles algo.

Cuando era niña, y vivía en casa de mis papás muchas veces me encontraba sentada en una silla del pasillo del comedor, pensando a qué se referían con que estaban enojados, o que se sentían mal. ¿Qué era eso de sentirse mal? ¿Cómo se siente? ¿Cómo sabe uno qué es envidia y qué es coraje y qué es tristeza y qué es bondad y qué es hipocresía?

De niña supe muchas palabras de “grandes” pero no podía entenderlas. Así que durante muchos años, yo creo que como hasta los 10 o 12 -y me acuerdo porque estaba en la primaria y fui hilando cosas que decían los demás fuera de mi familia-, durante muchos años creí que el mundo era una farsa puesta para mí, para hacer un experimento donde se comprobaría que las emociones podían ser un invento. De esa manera yo jamás tendría claro qué era estar enojado, o triste, o feliz, porque nunca me habían dicho las palabras correctas.

Por eso estoy tan obsesionada con la ortografía, con las palabras, con lo que se dice y se hace. ¿Cómo puede uno confiar en alguien que no sabe escribir o hablar? ¿Cómo creer que lo que dice es cierto, que sabe lo que dice?

Poco a poco fui entendiendo que no hay una farsa en mi contra, pero que sí hay farsa, que no todos sabemos lo que sentimos, que muchos más no saben lo que dicen, y que el resto o tal vez todos juntos, tiene miedo, prejuicios anquilosados y enterrados como caracoles en los lomos de ballenas.

Hoy me enojé. Me enojé y menté madres y sentí cómo me hervía la sangre y cómo la cabeza me explotaba y cómo estaba diciendo cosas que no sentía y cómo no importaba que me tratara de tranquilizar me salían palabras como si no pudiera contenerlas en la boca. Todos esos clichés que jamás me habían hecho sentido y que ahora los tenía claritos, sin exageraciones, sin sentirme confundida.

Y me di cuenta: ya sé lo que siento, no estoy confundida, no tengo miedo de lo que siento. Hace mucho que no estaba enojada, creo que antes de hoy cuando tuve razones para estarlo, más que enojada me sentí herida, confundida, incapaz de sentir derecho de enojarme. Hoy me enojé. Y tan pronto como dejé que saliera el enojo como si fuera un gusano gigante que va creciéndome en la panza… se acabó. Adiós al enojo, y entonces pude pensar y me acordé de eso que me han dicho siempre y que nunca entiendo (tampoco ahora, pero por lo menos ahora sí me dio risa): “No te tomes las cosas tan personal” (Me da risa porque está mal construida la frase, me da risa porque es imposible que una persona no se tome las cosas personalmente, pero nunca me había dado risa que no estuviera mezclada con coraje. Ahora sólo me dio risa… y ya).

Qué fácil serían las cosas si la gente hablara con sinceridad y los demás escucharan con paciencia, con la tranquilidad de que su turno para hablar también llegará. Qué fácil sería que todos recordaran hablar de lo bueno, con tanta pasión y con tanta exageración como se habla de lo malo.

Asi que pongo mi granito de arena: El Prozac sí, daña el hígado y no es felicidad en una cápsula. Pero el Porzac sí, me ha ayudado a crecer mis ganas de estar mejor. Es como tener un cinturón para que no se te caigan los pantalones y así, no tener que estártelos subiendo mientras caminas.

12 Comentarios Agrega el tuyo

  1. ROSA MA. dice:

    >WOW!!!Que barbara, no cabe duda estabas inspirada. ¿o sería el porzac?. Hola!! te visito diario desde Tepic, Nayarit, me encanta lo que dices y lo que escribes y los tejidos que haces y los tips que compartes con las y los que vemos tu blog. Saludos muy afectuosos y adelante la vida es muy bonita con todo y sus asegunes vale la pena hacerle la lucha.

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  2. Doña M dice:

    >!Desde Tepic! Josú… qué cosas. Pos mija, espero que sea el Prozac y los 15 años que tengo escribiendo, que si no, fergadas estamos.Muchas gracias por leerme y por seguirme. Uno escribe aquí y la verdad no toma consciencia de que hay gente que se toma la molestia de leernos. Es curioso, porque al mismo tiempo que sé que no escribo sólo para mí, me resulta imposible imaginar a alguien en Tepic, leyéndome…Muchas gracias.

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  3. Anonymous dice:

    >También te leemos en otros lados :-)A veces también Misses Joy, como tú le dices viene a visitarme y estuve algún tiempo con medicamentos pero simplemente no eran para mí. Encontré otras maneras, que a mí me funcionan.Te deseo lo mejor en esta jornada ESTA ES TU VIDA.Y recuerda que para bien o para mal o a saber, siempre hay alguien al otro lado del hilo electrónico que te está leyendo.Gracias, un abrazo.Pd: Hace ya como un año yo te encontré en patapirata y un miércoles como a las 2am que estaba hecha un mar de lágrimas tus palabras me consolaron un poco por la muerte de mi perro. Sé que no sabes quién soy, no espero que recuerdes a toda las personas con las que interactúas, pero para mí eres importante y quiero que lo sepas.

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  4. Doña M dice:

    >Puff… claro que me acuerdo. Difícil momento. A veces cuando me salen esas habilidades para ayudar a los demás creo que me ayudo más yo.Muchas gracias por leerme. Qué bueno que encontraste una manera de sacudirte a la encimosa de Misses Joy. El asunto es encontrar, y si no encuentras, seguir buscando. Gracias, gracias, gracias.

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  5. >hola, estoy checando perfiles y veo que te gusta tejer, te dejo un link por si conoces a alguien o a ti te gustaria entrar, saludos.http://xarochita.blogspot.com/2009/11/reunion-bloggers-veracruz-unete.html

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  6. >No me importa si te metes retrovirales, anabolicos,anticonceptivos..me da igual.Solo se que eres la única persona en este mi mundo que me da paz.Tengo gente q me da diversión, dolor de cabeza, enojos, angustias, alegrias, risas, odios.. pero tu..tu me das páz.

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  7. Doña M dice:

    >Me sacaste las de llorar Nena. Gracias. Te quiero.

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  8. Zorombático dice:

    >Pus ya que estamos en la hora sentimental, pus ¿qué le digo Doña Eme? Pus que usté, con chochos o sin ellos, tiene la enorme capacidad de enseñarnos cosas a los que la leemos.Recuerde que soy su fan. Le mando un beso.

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  9. Doña M dice:

    >Me tenía preocupada Zorombas. No se le veía por ningún lado. Qué bueno que se me aparece. Muchas gracias por sus cariños.Beso a la consorte.

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  10. Özer dice:

    >Sabias palabras. Pero sobre todo, sentidas. Concientemente sentidas.Te mando un abrazote.

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  11. Anonymous dice:

    >Hola!!! por porra no paramos, se te quiere te tomes lo que tomes, y si lo dejas de tomar pués también, y además hiciste muy bien en enojarte de vez en cuando es lo único que "libera"BesosMyrna

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  12. Suri Panta dice:

    >Qué tal, Doña M. [Veo que aquello del más Platón y menos Prozac no te ha funcionado, ¿eh? Se entiende, se entiende… si ya no has encontrado libros de los cuales enamorarte… De cualquier forma, no es una garantía. Muchos libros acrecientan la tristecita esa en vez de disiparla.]Pasé a darle una ojeada a tu blog y a agradecerte que sigas el mío, Are you ready, Eddy?Muchos saludos y más agradecimientos,Suri

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