>Salgamos del closet

>…que para eso hay puerta.

Desde la semana pasada tengo cuatro4cuatro hijos otra vez.

Hace cosa de cinco años, yo nomás tenía uno. Kika, que aquí se enteraron de sus desastres, sus locuras, sus obsesiones por jugar con las croquetas y de cómo comió risotto en su último día de vida. Luego llegó marido y por que el destino es así, multiplicador, llegó Dagobah.

A Kika mi papá se la había agenciado con una fan/coworker cuya propia hija había parido en circunstancias medio jodidas. A Dagobertah la fuimos a conocer con el amigo Javo porque su amiga Ana la había rescatado de Circuito luegamente de que un coche/camión/quién sabe la atropellaran. Ana se paró para levantarla y que no la destazaran, su plan era llevarla al crematorio, pero Martes (porque así le puso Ana) estaba vivita, sin colear, pero vivita. Tons, un mes después de estar metida en el hospital, pos como que la onda de quiero familia se imponía. Y ahí vamos el Emperador y yo a ver si nosotros éramos esa familia.

Marido se puso como loquito nomás la vio. Dagobah estaba no en los huesos, en los puros pellejos. Era como una marioneta a la que nunca le pusieron relleno. Nomás la vio y empezó a pedir croquetas, medicina, correa, collar, qué le doy, a qué horas, de qué la cuido.

Luego, ustedes saben también, apareció en nuestra vida Aacini, aka Super Ninja Can. Aacini es una criolla perfecta. No se puede uno imaginar el número de razas que corren por sus venitas azules… porque cagadamente, las tiene azules. Está loca como una cabra adicta a la cocaína y no se deja abrazar a menos que la atrapes. Me ha hecho infinitamente feliz aunque se comió la última caobija que mi madre cosió (la reparé, tampoco iba a dejar que se fregara el patrimonio).

PataPirata me ha dado la terrible experiencia que un activista tiene. Sabes cuáles casos tienen futuro, cuáles de plano están como para que llores a la mitad del Zócalo. Las hermanas de Aacini y ella misma corrieron con muchísima suerte, yo creo que fue porque las rescató el gran Barça y su papá el buen Milletón. Tipos ambos dos, increíblemente suertudos, amorosos y generosos.

Hace cosa de un mes y centavitos apareciose en la mercería una señorita (no porque no haya tenido hijos, sino por que a leguas se veía que no sabía ya cómo ser señora… hace muuuuchas noches). Venía acompañada de una perra como de 2 años medio juguetona y medio limpia. Me contó que había encontrado una cachorra abandonada, en el parque de la colonia, que ella en su juventud (la señorita, no la cachorra) había sido “protectora independiente” (que es como el nickname de todas las viejas locas como yo que andan en esto de los animales), pero que ya estaba vieja y que la vida, y que el cansancio, y que las coníferas babosas, y que la mamá del topo y que pues necesitaba encontrarle casa a su rescate.

Le dije que yo podía ayudarle a promoverla y a conseguirle médico y toooodo el paquetito PataPirata, cuya única condición es que quien rescata se encarga de cuidar al rescatado hasta que le conseguimos casa. Ella dijo que estaba rete bien… y luego se pasó un mes yendo tooooodos los días a la meche a decirme “que ya estaba vieja y que la vida, y que el cansancio, y que las coníferas babosas, y que la mamá del topo y que pues necesitaba encontrarle casa a su rescate…. porque los vecinos se quejaban”, “porque no me dejó dormir”, “porque fíjese que la menopausia me tiene frita”, “porque no sabe lo mal que me siento”…

Así estuvo, dándole al machetito mientras aquí su mercé a buscar otro hogar temporal porque ya me olía que esta ñora andaba con las ganas de tirar a la chaparra a la calle. Me cayó una solicitú de adopción, pero no cuajó. Conseguí hogar temporal pero a la hora de la hora no cuajó. Total que un día de esos… creo que era martes, se me para la ñora en la meche y me dice con una voz de mustia total: “Pues ya lo pensé, y si no le encuentras casa hoy la voy a poner a dormir. Va contra todo lo que creo pero…”. Regrese en 10 minutos, le contesté.

Le marqué a todos los que pude, por supuesto todos estaban lidiando con sus propios rescates. Porque si algo sobra en este país son animales sin casa… y miren que casas hay un chinguísimo, tomando en cuenta que hay un frieguísmo de humanos que no quieren esterilizarse… o cuando menos usar condón.

Ejem…

Total que acabé llamándole a Marido.. Oyessss, pos la ñora dice que tal y tal y tul y tul. Marido sin freno alguno dijo: llévatela a la casa.

Cité a la ñora a las 8 de la noche en la esquina de la casa, cargué a la chaparra, pregunté a qué hora había comido, si había dormido. Marido cargó al Microbio (así le ha dado por decirle) y dijo: ¿Que te querían matar mi reina?

La ñora empezó otra vez su letanía, ahora no sólo era la mamá del topo si no su propia madre… Yo la interrumpí: “Sí, ya me sé esa historia”. – Te molesta que te cuente, ¿verdad? -Mmm no. Me molesta que si sabía de qué se trata rescatar no actúe responsablemente. Los rescates son responsabilidad del rescatador.

Ñora se puso como loca, me dijo que gente como nosotros era lo peor que había, que teníamos que respetar su edad, a su madre y con toda seguridad a alguien más que no escuché porque Marido y yo nos pusimos a caminar rumbo al hogar. Ya que estábamos como lejecitos ñora gritó: “¡Oigan! ¿Pero va a estar bien?”

Imagínense que están sentados en la playa, que sienten el solecito darles templadito y acariciador en toda su piel hermosa y chula. Que el viento además de traer el olor a mar y a bloqueadores con olor a coco les recuerda que en su mesa hay una deliciosa conga embriagada en vodka y un plato de camarones… Ahhh…. el mar al fondo hace su musica y ustedes se dejan embriagar por el vodka y por el ritmo del oleaje.

Ahora imagínense que una anguila eléctrica se acaba de meter entre sus dos (antes) relajadas nalgas.

Eso sentimos.

-¿QUE SI VA A ESTAR BIEN? ¿Y a usted qué le importa?, gritó Marido.
-¿La iba a matar no? Bueno, pues imagínese que lo hizo, grité yo.

Desde el miércoles pasado tengo cuatro hijos. Esta nueva se llama Iquimeh, significa bastantes en Nahuatl. Somos refelices todos. Y sí, me siento culpable de vivir en un depto con 4… pero marido y yo estamos haciendo esfuerzos y cambios para que ellos se sientan felices.

Literal, aquí son los hijos que Dios nos ha mandado. Y eso que sí usamos condones.

4 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Özer dice:

    >Hola M, ando por acá de curiosa leyendo blogs de tejedoras y me encantó el tuyo. ¡Escribes delicioso! Muchos saludos para tí y para la familia perruna desde Cuernavaca (acá también con perros, gatos, estambres, marido y no-niños-no-no-no)

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  2. -NaTs- dice:

    >Vivan os hijos que Dios manda! su nueva hija le salió re bonita =) queremos más fotos ò_ó

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  3. Zorombático dice:

    >Doña Eme, la felicito por ese altruísmo canino tan suyo de usté y del Emperador. Yo no se cómo hay gente que dice una cosa y termina haciendo lo contrario, como la Seño incongruente aquella. Yo tengo dos mascotas: mi bló y a la consorte, la segunda me sale carísima, pero la ventaja es que se baña sola. Pero cuando me aviente el tiro de tener un perro, le avisaré; no hay mejor perro que el desamparado. La felicito de nuevo por todos sus esfuerzos PataPiratescos… ¿Sabe que acá está bien arraigado el movimiento de los Pata Pirata?

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  4. Judith Pi dice:

    >¡No me sabía la historia completa de Iquimeh ni de Dagobah! Abrazos perrones 😀

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