>Recuento de los días santos

>JUEVES
Estoy sentada en un sillon más grande que mis caderas (y eso es una medida considerable), en el centro de un Starbucks y a mi alrededor hay mesas vacías. Por los ventanales no se ve gente, ni el usual tráfico de esta avenida. Y por alguna razón, parece que el sol brilla más.

Hoy no se trabaja. La gente huyó de la ciudad para compartir microbios, sudores y demás fluidos corporales en las albercas y playas de distintos centros turísticos del país. Con todo y que el DF está en coma hepático (no le funcionan las presas ni el drenaje profundo) y que además se quedó desvirusado gracias al éxodo, yo me levanté a las 7:50 am

– Operadora 45 ¿en qué puedo servirle?
-Hola. ¿Sabe si hoy se suspende el programa de parquímetros?
-Deme un segundo… … … … … … … … … Perdón por la espera. Sí, se suspende.
-Ah qué bueno. Muchas gracias.

Colgué pero esta defeñés mía me obligó a quedarme despierta. ¿Qué tal que la operadora no sabía? ¿Qué tal que me dijo eso nomás para salir del paso? ¿Qué tal que en 5 minutos pasaba el puto carrito de las desgracias y le ponía el candado al coche?

Ya no me pude dormir. Como hay junta PataPirata (razón por la cual estoy disfrutando del Starbucks sólo para mí) me quedé despierta y para disfrutar el asfalto, dejé la bicla en la casa y me salí a manejar.

El tiempo en días feriados corre bien diferente. Las juntas Piratas suelen ser reteproductivas y en unas dos horas resolvemos un montón de cosas. Esta vez estuvo concurrida, con nuevo personal (al que se disfrutó hartísimo) y con poca concentración. Así que dieron las 2 de la tarde y seguíamos hablando y hablando y hablando. Yo regresé a casa a las 3. El pobre del Emperador tuvo que ir a trabajar… parece que la Galaxia no tuvo cambio de horario o el gerente de calendarios no lo cambió o algo así. El Jueves Santo se sintió como un día que debería ser normal: trabajar en lo que te gusta, sin tener tráfico, en compañía agradable y con un Cuádruple Alto, Soya, con hielo.

VIERNES
Tengo varios días sin poder dormirme a mis horas. Mis horas son como las 2 o 3 de la mañana, pero desde hace una semana me dan las 4 y tengo el ojo de plato. Hoy me levanté a la 1. Normalmente a las 11 ya tengo un ojito semiabierto y estoy apapachando a alguno de los mijos.

Yo digo que es el calor.

La familia del Emperador Galáctico nació en Veracruz, donde le dicen garnachas a unos sopesitos de 8 cm de diámetro, con frijoles y papa que se fríen con los ingredients ya puestos y después se les pone una salsa roja que no pica y cebolla. No se le pone crema… yo me enteré cuando me dijeron que las eché a perder, pero luego los primos galácticos hicieron lo mismo así que no hubo fijón.

Luego de las garnachas la tía galáctica, suegra y cuñada prepararon buñuelos. No imaginen esas como tortillas gigantes, doradas y llenas de burbujas, salpicadas de azucar a las que se le echan miel. Los buñuelos veracruzanos son como donas y se sirven bañados en miel de piloncillo o de caña. Son adictivos. Se preparan sólo en Navidad, pero parece que mi suegro galáctico instigó en la idea de garnachas y buñuelos en abril.

Yo a los buñuelos le he entrado nomás 3 veces en mi vida. La primera me comí 18. En dos sentadas. La segunda como 6… pero con helado. Y la tercera, es decir hoy, sólo uno y medio.

La libré.

Lo que también libramos fue el tráfico. Yo no había visto Periférico norte desde hace unos 4 meses, y qué cosa espantosa es esa.

SABADO

No se ha ido el agua. Me molesta tener agua y que en Iztapañapa no tengan. Ayer el primo galáctico me enseñó la página que está montando con el ánimo de crear consciencia sobre el ambiente. Echenle un ojo, está buena.

Desde la ventana de mi cuarto se ven las procesiones rumbo a la iglesia. El día está triste… y no tengo ni ganas de leer, ni de limpiar, ni de escribir (las 25 cosas que tengo pendientes), ni de lavar ropa, ni de nada… pero hice una paella de miedo.

DOMINGO

Las tres de la tarde. Son las tres de la tarde. Nos despertamos a las 3 de la tarde. Y fue por culpa del Emperador, que si no, nos seguíamos. Qué bruto, qué sabrosa estaba la cama. Me sorprendí cuando vi el reloj y marcaba “apenas” las 3. El día estaba nublado, parcían las 7.

Hoy tuve que inventarme pasto, paredes, árboles, ojos de donde no las había. El miércoles El Texcoco se encontró un Boxer/Bulldog en el canal de aguas negras de su terruño. Y pos como le dio miedo que fuera a obstruir su WC, lo rescató. Pero Texcoco no tiene cámara chida de los ultramegapixeles así que nos tuvimos que conformar con fotos, eso sí muchas, pero bien ligeritas.

Sansón, así le puso al perro, supongo que por el fuerte olor, tiene 8 años y ni un sólo diente frontal. Parece que era el bobo de su colonia porque trae una cantidad de cortadas en el cuello; y según Texcoco hoy un Schnauzer miniatura se le puso al tiro y el pobre Sansón no más se agachó y se fue de lado.

Total que el “puente” ya se acabó. Hace rato leí que entraban al DF 138 vehículos por minuto… chale. Tan bonito que estaba todo… y cuántos microbios traerán estos vacacionistas. Mejor, ya me voy a limpiar.

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. El Emperador dice:

    >Toooooooodos deberían quedarse fuera de la ciudad. Creo que este año se sintió todavía más la falta de gente por que el tráfico no era una pesadilla.

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  2. -NaTs- dice:

    >Debería haber una masa de gas asesino selectivo y matar a la mitad de la población humana y palomil (si no es que más) de la ciudá.Sus días estuvieron a gusto 😀 los míos fueron de limpieza profunda en mi cuarto 😀

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