15 días sin agua

>

-¿Sigues sin agua reina?
-Sigo sin agua reina.
– No sé cómo le haces, yo ya me hubiera vuelto loca.
-Bueno… si empezamos con que yo ya estaba loca, no es tan difícil.

Desde hace 15 días mi edificio no tiene agua. Preciso, tiene agua en la toma general, un chorrito que cae casi a cuenta gotas desde la llave del medidor. Es tan poquita el agua que cae que no consigue subir a los 5 tinacos que proveen el líquido a 15 departamentos.

Pasamos dos días así, desde el primero, llamé al teléfono que mi recibo de agua marca para reportar fallas. “OK, ya está aquí su reporte, pero no le prometo que vayan a revisar”.

No me enojé.

Y no me enojé seguramente porque tengo más de 10 años haciéndome a la idea de que no habrá agua para cuando yo sea vieja.
No me enojé porque es absurdo enojarse cuando un dependiente del gobierno te dice: sí, gracias, no se puede, el que sigue.
No me enojé porque hay cosas un poquito más graves por qué enojarse que mi comodidad.

Pasaron 4 días, me dijeron en el teléfono: vaya a su oficina de agua y pida una cita para que destapen el medidor. Fui acompañada por la única vecina que ha intentado hacer algo por tener agua. Nos formamos una hora, nos dieron un ticket: “Hable a este número, le van a pedir su número de folio que es este, y ahí pide la cita”. El número era el mismo a donde había estado llamando todos los días.

No, no me enojé.

Llamé el martes 22, y dijeron que vendrían el viernes 25.
Vinieron, destaparon el medidor… y entonces el Jefe de Gobierno, que seguro tiene nombre y madre, pero no quiero recordarlos, dijo que 4 millones de defeños no tendríamos agua porque estaban reparando el Sistema Cutzmala. Pero que no nos angustiáramos, que había puesto 10 líneas telefónicas y 297 pipas para contener la emergencia.

10 líneas telefónicas

297 pipas

4 millones de personas

Casi me enojo, pero no.

Entonces, después de llamar a uno de esos números que dio el %!#$¡ Jefe de Gobierno, decidí que la señorita que me atendió tenía razón, que tener una semana sin agua no es emergencia, que debí haberlo pensado mejor y vivir en Iztapalapa. Que no me mandarían pipas porque no somos emergencia…

Menté madres, pero no me enojé.

Pedí una pipa privada. 10 mil litros, 850 pesos. La pudieron traer a la 1 de la mañana porque todo mundo había pedido y los pozos tenían filas de 60 camiones. Vaciaron la pipa, se llenó la cisterna… y se levantó el lodo. Una cosa, asquerosa. Pero bueno, había agua. En lo que subía a los tinacos, en lo que llegaba a mis llaves…. ¿Dos horas? ¿Tres?

Al día siguiente, a las 12 tuve un poco de agua, sucia pero tuve, y pude trapear y bañarme en la regadera por 4 minutos. Entonces se acabó el agua.

10 mil litros en un día.

Mis vecinos del piso también tuvieron agua durante 20 minutos.
Mis vecinos el primer piso no tuvieron.
Los PH (llamados así porque están en la parte más alta del edificio pero tienen techo de lámina… porque hace muuucho, cuando construyeron, eran cuartos de servicio), tuvieron agua todo el sábado.

10 mil litros.

Sí, ahora sí me enojé.

¿Cómo carajos hicieron para fregarse 10 mil litros de agua en un día?

Lloré un buen rato, menté madres y después subí a acarrear un poco de agua. El domingo no tuvimos nada. El lunes volvió a caer el chorrito aquel de la toma del medidor.

Ayer hicimos cuentas, lavar platos, jalarle tres veces o hasta 4 al tanque del WC (que es ahorrador y además tiene botellas adentro), trapear una vez, lavar unas 10 prendas de ropa y bañarme a jicarazos, toma 100 litros de agua.

Ayer vino una cuadrilla de la Delegación Cuauhtémoc a revisar que no estuviera tapado el medidor y que efectivamente esté tapada la toma general. Dijeron que sí, que está tapada pero que no traían la máquina para “sopletear” y que regresaban en la tarde. Sigo esperando.

He aprendido a ahorrar tanta agua que ya no quiero que regrese. Quiero que los /%$%!#$ de mis vecinos aprendan a vivir con poco. Quiero que entiendan que 10 mil litros de agua no pueden gastarse a lo pendejo.

Con todo, soy la única que llama a la Delegación, la única que espera a que vengan los plomeros, la única que buscó que lavaran la cisterna (en los PH no dejaron que lavaran los tinacos de su piso… porque tenían agua y no querían quedarse sin ella para que lavaran los demás…)

Al final, burócrata, jodida y autómatica respuesta de la señorita aquel día, tiene razón: no vivo en Iztapalapa. Y debería acostumbrarme… porque les aseguro que Mario Molina tiene razón…. No habrá agua.

PD: ¿Se han fijado que el chorro de agua que cae sobre sus cabezas cuando se bañan, ese chorrito con el que hacen buches, se lavan su carita y sus patitas y sus colitas, es el mismo chorrito de agua que se lleva sus caquitas cuando le jalan a la taza?

En la medida de lo posible, el agua que va en el tanque del WC de esta casa, es agua con la que lavé platos, ropa, pisos. Agua sucia. Agua que ya usé. Porque mis caquitas no son fresas, no necesitan agua potable.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s