>En el mero ánimo conciliador.. me cae que sí.

>Hay días en que celebro con tanta fiesta que nadie lea este blog. Su privacidad expuesta (bienvenido el oximoron) me llena de tranquilidad y alivia mis necesidades de escribir públicamente. Pero hoy, hoy quisiera que como muchos otros blogs, este fuera reteleído.

En mi camino a la ofiz, escucho varios noticieros. No me sé los nombres, pero recorro gran parte de la banda de FM. Ya tengo identificadas qué memorias de mi estéreo son perredistas y cuáles panistas. Hay pocas, poquísimas… una, que considero neutrales. Pero justo hoy, en todas, sin importar quién hablaba por el micrófono, todas invitaban a escucharse. A leer a más de un editorialista, a consultar más de un noticiero. POR FIN ALGO IMPORTANTE.

La democracia tendría que empezar por nuestras orejas, por el pluralismo auditivo y visual. Por la música que oímos, por la ropa que usamos, por los maquillajes que compramos. Si hasta en eso se sabe que usando una sola marca no se llega a ningún lado, ¿porqué pretendemos que el país “se cure” con una sóla medicina, con una sola opinión?

He dicho varias veces en estos días que aunque me preocupa lo que pueda pasar con estas larguísimas elecciones, lo que más me puede es la ruptura social, que invariablemente será familiar (y de familia biológica o como en mi caso, la escogida). Aquí en la ofiz hay de todo, panistas, perredistas, votos “inútiles” (odio eso… valiente democracia que llama votos inútiles a los votantes por lo no establecido). Y aunque a veces se nota como los perredistas se juntan a platicar las nuevas sobre su avance, y los panistas, o los calderonistas no dicen nada en público (una actitud muy característica de la derecha), no ha habido alzadas de ojos, ni rechazos abiertos.

Yo siento haber perdido una amiga. Aunque sé que este feeling de alejamiento será pasajero, hoy como nunca, las muchas diferencias entre la Mikaela y yo se han agrandado a puntos en que ninguna de las dos puede fingir como antes, que somos de bandos distintos.

La prudencia no engorda ¿Porqué no nos comemos todos un kilo cubierto de chocolate? ¿Por qué no, en vez de portarnos como los candidatos, tan vergonzosos, tan desfachatados, tan hambrientos de poder, tan urgidos de la banda presidencial –como si ser presidente fuera lo mejor del mundo – nos portamos como lo que somos: votantes cumplidores, civiles organizados y respetuosos, que acudimos a las urnas confiados en nosotros mismos, en lo que nos ha costado construir este pedacito de democracia?

Como me gustaría que hoy me leyera todo el país. Y que aunque fuera por un rato intentaran entender que el voto del otro, del que ahora consideran contrario, es tan precioso como el propio. Y que le agradecieran que votara… esa ganancia, no nos la quita nadie. Lo demás, lo resuelve el tiempo, el IFE de quien sigo sin entender porqué carajos no debemos confiar en él.

Nos estamos neurotizando por una cosa que nos ha pasado mil veces. Gane quien gane, se ponga del color que se ponga, ¿cuándo hemos tenido el gobierno que queremos? ¿Y cuando la falta de ese gobierno ideal nos ha impedido sobrevivir? ¿Quién no recuerda cómo nos las vimos en los 80 tras la crisis de la bolsa, o en el 94?

En el ánimo más conciliador del que soy capaz, le lanzo una petición al Cosmos de Carl Sagan y de George Lucas (ambos en la justa medida e ficción y realidad): que todos lean, que todos escuchen más de una voz, que todos encontremos dentro la paz que los líderes de este país carecen.

Que así sea, pues.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s